La mayoría de los deberes quedan por hacer, muchas víctimas por indemnizar y un juicio por comenzar.
Nos encontramos recordando el tercer aniversario de los terribles incendios de Gran Canaria, Tenerife y La Gomera del 2007, al que añadimos uno nuevo que ya también es pasado: el ocurrido en La Palma el verano de 2009.
Como hiciéramos el año anterior no queremos olvidar a quienes perdieron la vida luchando contra el fuego en Tarragona y Guadalajara.
Con este comunicado queremos seguir en la memoria de todos los canarios y canarias que aprecian lo que tienen a su alrededor, los que intentamos seguir viviendo en las zonas rurales manteniendo unos valores y un paisaje, los que aman su tierra.
En todos los incendios de Canarias de estos tres últimos años no ha habido víctimas mortales. Este hecho no se puede considerar un triunfo por parte de los gestores de la tragedia que no acaba.
Aquí no termina la catástrofe. Sólo han pasado tres años.
Respecto a las medidas protectoras del medio ambiente, confirmamos que el desarrollo administrativo y legal de las figuras de protección de los espacios naturales siguen tal cual.
Igual que antes: los planes de gestión de espacios naturales no se han concluido, las fichas financieras de los que están creados están tan desfasadas de la realidad que ni si quiera serían útiles si se aprobaran en el presente.
Más actual aún es el desarrollo del juicio. Un proceso que todavía no acaba de empezar. Están pendientes las nuevas peritaciones solicitadas por el juez. Esperar a que “se haga justicia” es desesperar: estar pendiente de la resolución de la tragedia que se revive cada vez que hay que realizar un nuevo trámite, no es de justicia.
Con el juicio no se van a depurar responsabilidades políticas. Eso ya lo sabemos.
Las nuevas teorías de economía, ahora reinventadas con la crisis, hablan de economía sostenible: una economía practicada en entornos rurales desde hace tantos años que ni se recuerda. Sostenible sí. Abandonada también. Obligados por la economía sostenida y urbana.
Tres años después cerca de una veintena de mayores han fallecido sin poder volver a vivir en su vivienda, atender su finca o ver sus animales repuestos. Afirmar que su fallecimiento ha sido fruto directo de la catástrofe sería indemostrable, pero que los estados de depresión en las que se sumieron fueron la causa de su muerte, es tan cierto como que el fuego quema.
Si concretamos en hechos más cercanos, podemos enumerar una infinita lista de actuaciones negligentes, inútiles y absurdas.
Hechos
En Ayagaures, tres años después, las farolas no alumbran.
La gestión de la madera aprovechable no ha sido transparente. Solo algunos afectados recibieron parte. Quiénes se habrá beneficiado de la mayor parte.
En su día solicitamos la creación de una Comisión para estudiar y analizar el por qué sucedió esta catástrofe y tratar de evitar en el futuro cometer los mismos errores. Tres años después sguimos sin respuesta.
Los planes municipales de emergencia también han seguido el mismo camino: la tónica del ninguneo y desprecio hacia los que en los campos vivimos.
La no actuación inmediata hizo caer el pino de Pilancones.
Las cuadrillas de empleo que se contrataron de manera inmediata para maquillar la zona afectada, se emplearon más en las zonas turísticas que en las realmente afectadas, donde aún quedan restos de la catástrofe.
Los trabajadores del Hotel Los Palmitos perdieron su empleo, al quedar parcialmente destruido el edificio. Tras una larga lucha de 34 meses para su posible reincorporación siguen en situación de desempleo, y pendientes del cumplimiento de una sentencia para poder cobrar subsidio.
Los cañaverales se podaron hasta que descubrieron que éstos brotaban con mayor fuerza. Entonces emplearon herbicidas que contaminaron nuestros nacientes y acuíferos.
Las promesas de cobrar las ayudas hasta “el último euro”, quedaron en eso promesas. Como les está sucediendo a las víctimas por el incendio de La Palma.
Más Nunca
Las víctimas tenemos la razón, no nos basta. Nacimos siendo una utopía y seguimos siéndolo a día de hoy. No somos los mismos que comenzamos esta andadura. Como suele suceder con las iniciativas que en esta tierra proliferan, ya hay quienes se encargan de neutralizar y apagar la llama.
Sin embargo, tres años después aquí seguimos tratando de mantener viva la fuerza que nos ha unido y nos ha permitido crecer en la isla de La Palma tras el incendio del pasado verano. Una causa más en la que Más Nunca ha ejercido la acusación particular en la causa abierta.
En base a la experiencia adquirida aquí, logramos que las “segundas residencias” en La Palma fueran aptas para recibir ayudas. De esta manera, los habitantes de Fuencaliente y Mazo pudieron solicitar las ayudas por cada casa sin distinción.
Acciones
Más Nunca continua trabajando en el objetivo de que catástrofes como estas no se vuelvan a repetir.
En este tiempo hemos contactado con víctimas de los incendios de Tarragona, Guadalajara, Galicia, Grecia, Bulgaria, Macedonia, Francia e Italia. Tratamos de llevar a cabo el primer Encuentro Internacional de Víctimas de los Incendios. Entendemos que las experiencias a compartir pueden enriquecer y aportar nuevas ideas a la hora de prevenir, gestionar y afrontar estas catástrofes.
Estamos ultimando la edición de un catálogo de recomendaciones dirigidas a los habitantes de las zonas rurales de Canarias, a partir de la experiencia que nos ha dejado la vivencia de estas catástrofes.
Tener en cuenta las generaciones futuras no es algo nuevo. Es lo que hicieron nuestros abuelos por nosotros y es nuestro deber, hacerlo por nuestros nietos. Queremos que ellos también puedan elegir vivir en el campo o en la ciudad. Que no sea una cuestión de supervivencia sino de calidad de vida.
Canarias no estaba ni está preparada para incendios de tal magnitud. La cuestión ahora es decidir quién quiere estarlo para el próximo fuego.
Que nadie se lleve a engaño. Que no haya fuego no significa que no haya llama. Seguimos pendientes, vigilantes, para que esto no ocurra más nunca.
Tercer aniversario de los incendios. La llama sigue prendida. La catástrofe no ha terminado. Nosotro/as aquí seguimos.
PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LOS INCENDIOS MÁS NUNCA
Varios conductores dieron la alarma en el teléfono de emergencias 112 de un incendio y bastante humo en el margen derecho de la GC-1 a la altura del polígono de Arinaga en dirección sur, en el municipio de Agüimes.
El CECOES mandó de inmediato varias unidades de Bomberos del Consorcio de Emergencias con base en Arinaga que se desplazaron al lugar con dos camiones de extinción. Al lugar también acudieron miembros de la Guardia Civil de Tráfico que se encargaron de asegurar la zona.
La alarma se recibió sobre las 17:00 horas y a las 18:00 ya estaban sofocadas las llamas.
La fuerte humareda hizo que en la sala operativa del 112 se recibieran muchas llamadas de conductores alertando del incidente. Afortunadamente el fuego sólo quemó matorrales situados al borde de la Autopista GC-1
Dar a conocer a los empresarios de la playa de Meloneras las características del proyecto de acondicionamiento de esta zona fue el motivo de la reunión celebrada este lunes con la alcaldesa de San Bartolomé de Tirajana, María del Pino Torres, los concejales Marco Aurelio Pérez, Jerónimo Guedes y Concepción Narváez, y el jefe de la Demarcación de Costas José Miguel Pintado.
Durante el encuentro, Pintado explicó que el proyecto, que contempla la construcción de dos espigones a ambos lados de la playa para favorecer el mantenimiento de la arena en la orilla, podría estar ejecutado para el próximo verano.
Por otro lado, Costas ha adquirido el compromiso de otorgar al Ayuntamiento tirajanero un permiso para retirar las piedras más grandes ubicadas en la orilla misma de la playa para facilitar el acceso a los bañistas. Sobre este respecto, el edil de Playas quiso llamar la atención sobre la importancia de retirar sólo esas piedras y no las que forman un frontal un poco más tierra adentro, ya que éstas últimas son las que evitan que la arena existente en la parte superior de la playa sea arrastrada por la marea.
Finalmente, la alcaldesa del municipio aseguró que se está trabajando por mejorar la calidad de la imagen, el entorno y los servicios de esta playa que recientemente ha recibido por primera vez la Bandera Azul
Durante los próximos tres años, más de trescientos voluntarios y trabajadores de Cruz Roja velarán por la seguridad de los bañistas y los usuarios de las playas de San Bartolomé de Tirajana, tras resultar adjudicataria del concurso celebrado por el Ayuntamiento.
La nueva etapa de este servicio fue presentada este lunes en Playa del Inglés, en un acto en el que los asistentes pudieron ver algunos de los vehículos y materiales con los que cuenta Cruz Roja para las tareas de socorrismo y vigilancia en las playas de San Agustín, Las Burras, El Cochino, El Inglés, Maspalomas y Meloneras.
La alcaldesa María del Pino Torres explicó que desde hace muchos años y a través de convenios, Cruz Roja venía realizando las labores de socorrismo, “lo que ha contribuido a la mejora de la calidad de las playas y a la tranquilidad y seguridad de los usuarios”. Ahora, tras ganar el concurso, ponen al servicio del municipio gran cantidad de vehículos como una ambulancia medicalizada, una moto acuática, vehículos todo terreno, quads, así como dos equipos desfibriladores.
Además, y según señalé el edil Marco Aurelio Pérez, cuentan con sillas, muletas y demás material anfibio para favorecer la accesibilidad y el disfrute del baño a las personas con discapacidad física.
La duración del contrato es de tres años por un importe de 1,7 millones de euros, y tiene como objetivo proporcionar a todas las personas que acceden a las playas la seguridad necesaria durante su esparcimiento, advirtiendo de riesgos, vigilando las zonas conflictivas, salvando a las personas que se encuentren en dificultades y asistiendo sanitariamente a aquellas afectadas por cualquier incidencia.